Dra. Jennifer DuarteHematóloga

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Anemia drepanocítica (de células falciformes)

Una anemia hereditaria: cómo se produce, qué síntomas da y por qué requiere seguimiento de por vida.

Guía · 3 min de lectura · Actualizada el 24 de octubre de 2026

✓ Revisada por la Dra. Jennifer Duarte el 3 de noviembre de 2026

La anemia drepanocítica, también llamada enfermedad de células falciformes, es una enfermedad hereditaria de la hemoglobina. En lugar de ser redondos y flexibles, los glóbulos rojos adoptan forma de media luna o de hoz, se vuelven rígidos y frágiles, y pueden atascarse en los vasos pequeños. Así llega menos oxígeno a los tejidos.

Cómo se hereda

Para tener la enfermedad se hereda el gen alterado de ambos padres. Quien hereda hemoglobina S de un progenitor y hemoglobina normal del otro tiene el rasgo drepanocítico, que normalmente no causa síntomas, pero puede transmitirse a los hijos. Si se hereda hemoglobina S junto con otra variante (por ejemplo hemoglobina C o beta talasemia), también puede haber enfermedad. Es más frecuente en personas de ascendencia africana o mediterránea y también se observa en Centroamérica, Sudamérica, el Caribe y Oriente Medio. Si en tu familia hay casos, conviene un estudio antes de tener hijos.

Síntomas y complicaciones

  • Crisis de dolor en la espalda, piernas, articulaciones o pecho, que pueden durar horas o días; algunas requieren hospitalización.
  • Cansancio, palidez, color amarillento de los ojos y la piel (ictericia).
  • Infecciones frecuentes, porque con el tiempo el bazo deja de funcionar bien.
  • Problemas en los pulmones, los riñones, los ojos y los huesos; riesgo de accidente cerebrovascular.

Los síntomas suelen empezar después de los 4 meses de edad.

Cómo se diagnostica

Con un hemograma, la electroforesis de hemoglobina (que identifica el tipo de hemoglobina), el frotis de sangre periférica y otros estudios para vigilar órganos y complicaciones.

Tratamiento y seguimiento

El tratamiento es continuo, incluso sin crisis. El objetivo es reducir las crisis y prevenir complicaciones:

  • Ácido fólico, hidratación y control del dolor.
  • Medicamentos que disminuyen la frecuencia de las crisis, como la hidroxicarbamida y otras terapias más nuevas. Requieren controles de sangre y seguimiento. Si estás embarazada o deseas un embarazo, consulta pronto con hematología y obstetricia para revisar tu tratamiento; no lo cambies por tu cuenta.
  • Transfusiones en situaciones específicas.
  • Vacunas y, en niños, antibióticos preventivos para reducir infecciones.
  • En niños con las formas más graves, un estudio llamado Doppler transcraneal (entre los 2 y los 16 años) detecta el riesgo de accidente cerebrovascular aunque el niño se sienta bien; pregunta a tu hematólogo.
  • El trasplante de médula ósea o de células madre puede curarla, pero no es posible en la mayoría de los casos. En algunos países existen además terapias génicas para pacientes seleccionados; consulta sobre requisitos, riesgos, costos y disponibilidad real.

Cuándo acudir a urgencias, sin esperar

  • Fiebre de 38.5 °C o más, o el umbral menor que te haya indicado tu equipo médico: acude de inmediato, porque en la drepanocitosis una infección puede volverse grave con rapidez.
  • Dolor nuevo en el pecho o falta de aire. Puede ser un síndrome torácico agudo, aunque parezca una crisis de dolor más; no esperes a que el dolor sea intenso.
  • Debilidad repentina, dificultad para hablar, confusión o dolor de cabeza intenso (posible accidente cerebrovascular).
  • Una erección dolorosa que dura más de unas horas.
  • En niños pequeños: palidez o debilidad repentinas, respiración rápida o abdomen que se hincha y duele. El bazo puede atrapar sangre y causar una anemia grave en poco tiempo (secuestro esplénico). Pide que te enseñen a reconocer estos cambios.

Este contenido es educativo y no sustituye la consulta médica. Cada caso es distinto: el diagnóstico y el tratamiento se definen en consulta.

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